sábado, 25 de abril de 2009

Inglis pitinglis

" Cómo, ¿ que no vas a clases de inglés? ", " ¿ En serio no tienes el First? ", " Joder tía ponte las pilas". Frases así son las que, cada vez con más frecuencia, escuchamos en las conversaciones de nuestro día a día. Cierto es que el inglés es uno de los idiomas más importantes para el trabajo. Cierto es que te infla el currículum de una manera considerable. pero cierto es también que a la gente se le sube el ego por el simple hecho de saber inglés.

Cuando era pequeña e iba al colegio era, junto con dos compañeros más, la única persona ( según parecía ) en la faz de la Tierra que no iba a clases particulares. pero luego resultaba que me sacaba la asignatura sin demasiados esfuerzos, cosa que muchos de mis académicos compañeros de la lengua inglesa no hacían.
Hace un par de años mi madre ,me inscribió en las pruebas libres de la escuela oficial de idiomas y " tan sólo" pasé el nivel medio. Bueno, pues resulta que la semana pasada me encontré con la madre de uno de estos compañeros académicos brillantes que, mira por dónde, no se había sacado aún la ESO. La mujer casi explota de emoción cuando supo que mi título de inglés no se llamaba First Certificate in English sino simplemente B1. Porque, por si no me había dado cuenta, su flamante muchachito se lo iba a sacar este año y, la verdad, ella no concebía que hubiera malgastado mi dinero en una paparrucha de examen.

Preferí callarme. A palabras necias oídos sordos. Y aunque el nombre de mi título de inglés no tenga tres líneas de largo ni una pronunciación exótica e internacional, en la práctica vale para su desgracia exactamente lo mismo.

Parece ser que la gente se cree mejor y más importante porque los demás sepan que tiene un título de Cambridge. Pero que quieres que te diga, si no sabes hacer la O con un canuto...

lunes, 6 de abril de 2009

Las nuevas ovejitas

Sistema. Cambio. Paz. Igualdad. Sí, todo es muy bonito. “Hay que tener iniciativa propia”, “ No hay que seguir a las masas”.
Pero ahora la moda es ir de alternativo, revolucionario o bohemio. Ese es el nuevo rebaño al que todo el mundo sigue ciegamente. “¡Cambio, cambio!” Grita la muchedumbre. “El sistema es una mierda” es lo único que parecen decir. Y si estás de acuerdo con el sistema o simplemente no tienes intención de cambiar esta “desmoronada sociedad” eres un sin cerebro, un conformista.
Que pasa, ¿que hay que estar en contra del sistema, aspirar a cambiar el mundo, querer aportar con tu trabajo a la gran sociedad y hacer grandes cosas? ¿Y que pasa con la gente que quiere algo más sencillo? Un trabajo con el que vivir tranquilamente con tu familia, viajar con tu pareja o simplemente tener dinero para, por lo menos, vivir sin preocupaciones. Me gustaría ver a todas las personas que por afirmar eso pensaría de ti que no tienes corazón, que tu vida está vacía. Aquí todos somos iguales al fin y al cabo: salud, dinero y amor. Y como dice la canción “el que tenga estas tres cosas que le de gracias a Dios”
Por el simple hecho de ser joven uno no tiene por qué ser revolucionario, inconformista, bohemio o alternativo. O mejor dicho para serlo no hace falta querer solucionar los grandes problemas del mundo.
Como todo hijo de vecino tengo mis propias opiniones y cuando no estoy de acuerdo con algo lo debato. Pero no pretendo cambiar la supuesta sociedad sin vida en la que vivimos.
La gente se llena la boca, la cabeza y el corazón de palabrería abstracta y bonita. Antes de cambiar el mundo, ¿por qué no intentas ampliar tu mente, aceptar las diferentes opiniones y sobre todo ser realista? ¿Por qué no intentamos cambiar lo que tenemos a nuestro lado?
Y si resulta que me equivoco y alguien cambia el mundo en dos días y consigue que no sea otra de esas ‘’sociedades sin vida’’ que parecen estar en boca de tantos, me retractaré de todo lo que estoy diciendo. Sólo estoy segura de una cosa: ese día no llegará porque entonces aparecerán los nuevos revolucionarios alternativos anti-sistema.

martes, 17 de marzo de 2009

La niña del vestido azul

Hay días especiales, como esos en los que te pasa algo diferente o tienes un plan del que esperas algo bueno.
Te preparas, y durante un par de días como poco (porque sí queridos amigos, ese día especial lo tenemos en mente durante muchos mas días que dos) piensas en como irá, que te pondrás e incluso el tiempo que hará.
Y llega el día. El ansiado día. El fantástico, esperado, misterioso, ansiado día. Antes de salir de casa te miras al espejo y te sientes bien, te ves bien, estás bien contigo misma. Pero he aquí, ocurre algo. Y tu que te habías puesto tu vestido azul (el vestido este-es-mi-vestido-especial-para-ocasiones-especiales o el equivalente en pantalones) llegas a casa y después de todo el tiempo que habías esperado ese momento, las horas que pasaste pensando en qué ponerte, imaginando el día, te vuelves a mirar en el espejo y te sientes totalmente ridícula. Con la impresión de que, en vez de llevar tu vestido azul, ibas vestida de payaso. Y ya no te ves elegante o bonita sino espantosa y absurda.

martes, 17 de febrero de 2009

Sonrisas

Salir, hacer fotos, bailar, correr, hablar, reírme mucho, tomar café caliente cuando hace un frío que pela, terminar un examen, ver una super-peli, escuchar TU canción en la radio en el momento en que más la necesitas, la tarta de queso, tumbarse al sol, bañarse en la playa, besar, ser besado, gritar mucho, hacer un bizcocho, los abrazos, pisar charcos, dar un paseo, levantarse tarde un día de fiesta, el calor del sol, la lluvia contra los cristales, conocer a alguien interesante, leer un libro que te emociona, las postales, las tormentas, los amigos, el deporte, las estrellas, ser felicitado el día de tu cumple por alguien que no imaginabas, el día de reyes, recordar la infancia, ver tu habitación recién ordenada (aunque tarde dos días en volver a su estado normal ) ir al cine, montar a caballo, hacer fotos, unos ojos bonitos, recibir noticias de alguien lejano, viajar, dormir mucho, el verano, conocer poco a poco a la gente, una noche silenciosa, la gente que te quiere, las vacaciones, cerrar los ojos y escuchar, los cuentos de hadas...

viernes, 30 de enero de 2009

Nostalgia

Hay días en que pienso...en nada en particular. Simplemente pienso, en cosas que he vivido o que querría vivir.
¿Puedes tener nostalgia de algo que nunca ocurrió? No se si se puede o no, pero lo que sí puedo afirmar es que puedes echar de menos algo que llegó y que tan rápido como vino se marchó. Que sabes lo que es, pero que no llegaste del todo a tocar, ver, sentir o lo que sea. Eso que con el paso del tiempo no olvidas. Que basta dejarte llevar un minuto, bajar la guardia, para darte cuenta de que no se ha ido, que todo eso sigue dentro de ti, y que, sobre todo, sigue importándote.
Y desearías que ahora mismo tuvieras a tu lado eso que quieres, para llenarte el hueco que se te ha quedado dentro, que en su día estuvo entero, pero que ahora ya no lo está.
Lo echo de menos. Mucho. Muchísimo.

domingo, 25 de enero de 2009

Amour

Me encanta el amor. Esa sensación de estar en la gloria permanente...
Me sorprende oír a gente diciendo que el amor es una mierda. De hecho creo que, hasta cuando el amor no te trata bien, es maravilloso. Te saca un ''algo'' en el alma o en el pecho o en lo que quiera que sea eso que se te da la vuelta. Y eso pasa cuando sale bien y cuando no. Hace que te sientas vivo, feliz y por qué no? Especial.
Si eso pasa cuando sale mal, imaginad cuando sale bien...es una sensación genial. No se puede explicar, hay que sentirla. Te despiertas para ello y por ello. Aunque tengas un día de perros esa sensación te lo quita o te hace verlo de una manera mucho mejor. Y desde luego el día que estas con esa persona...es EL DÍA. Y te sientes feliz de que no sólo sea un día, sino de que sean muchos, uno detrás de otro.
Llega un día en que puff todo eso se desvanece. Tal y como llegó se va...y vuelves a tu monotonía esperando que quizás vuelvas a sentir eso que tan bien recuerdas.
Y te acuerdas, te acuerdas de todo..de todo lo que pasó y no pasó, y sigues sin entenderlo, sin entender porque una persona puede significar tanto para ti. Aunque creo que realmente lo que duele es perder eso que tanto te gustaba, esa persona, que hacia que te sintieras agusto, te hacía reírte o ilusionarte por las imbecilidades mas tontas del mundo.
Pero la vida es así y de repente todo eso volverá y volverás a sentirte vivo. Y desde luego nunca sabes cuando llega ese ''de repente''. Un día te das cuenta de que voilá lo tienes ante ti.

viernes, 23 de enero de 2009

El año de Pe


La próxima edición de los Oscars será la más tempranera de la historia. Penélope Cruz, nominada al Oscar como mejor intérprete de reparto por "Vicky Cristina Barcelona" de Woody Allen...Olé! De hecho es la primera actriz española que recibe dos candidaturas al Oscar.


Penélope Cruz, muchos dicen que es una actriz que no vale un pimiento, que es de lo más normal. Yo no pretendo cambiar la opinión de nadie, para gustos los colores. Pero a mi me parece una gran actriz, y que una de las razones de que sea única es que es una persona normal y corriente como las demás pero con ese toque especial que la caracteriza. No hay mas que verla en Vicky Cristina Barcelona. María Elena, la borda. Realmente parece que esta loca o borracha o perturbada. Aunque realmente creo que es las tres cosas a la vez. Yo recuerdo que fui a ver la película con muchas ganas. Las anteriores películas de Woody Allen me habían gustado muchísimo, y esta no fue menos. Una buenísima película y además los actores lo hacían de maravilla. O así opino yo. Pero me parece que hay que tener muchas dotes interpretativas para, siendo una persona normal y con la cabeza sobre los pies hacer de loca paranoica como hizo ella. Realmente parecía que cuando discutía con Juan Antonio o Cristina fuera a sacarles las tripas. Y luego resulta que si te la encuentras por la calle de tripas, tacos y demás historias rien de rien, osease nada.

Además de la nominación al Oscar, la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA), nominó el pasado 15 de enero a Penélope como mejor actriz secundaria precisamente por la película que he mencionado, Vicky Cristina Barcelona.


Las estatuillas de esta edición número 81 se repartirán el domingo 22 de febrero así que solo queda esperar... y es que este parece ser el año de Penélope Cruz.